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Rincón
del lector
La paradoja de la influencia
del
Buda sobre el yoga

Cada
verano en que viajo de nuevo a la India, y visito sitios célebres de
peregrinación como Sarnath o Parque de los Ciervos de Benarés, lugar
de la primera enseñanza del Buda, tengo la oportunidad de reflexionar
sobre este personaje y su tarea, y sobre los lazos que unen las distintas
tradiciones o vías espirituales que han existido y existen por esos
parajes, y ahora ya extendidas en el mundo entero.
En esta ocasión, a través de ciertas lecturas reparé en la paradoja
que supone la influencia o la continuación del yoga en el budismo, objeto
de numerosos estudios. Cada cual según sus intereses quiere hacer remontar
su propia tradición cada vez más lejos en el tiempo, donde el tiempo
parece que obra como con el vino, mejorándolo. Al final resulta que
no se alcanza a decidir quién influye en quién, y todos quieren ser
los primeros, los más remotos, primigenios y antiguos. Un poco me recordaba
aquella broma de David Lodge, que en su novela "Small World" habla de
la influencia del escritor contemporáneo T.S. Elliot sobre Shakespeare.
Aparte de que el Buda histórico esté nombrado en las nóminas de yoguis
célebres, es indudable que las técnicas y procedimientos del Buda eran
consecuencia o prolongación de una tradición que él había aprendido
previamente de otros maestros, citados con sus nombres y apellidos en
el Canon Pali. Siendo de este modo clara la precedencia del yoga sobre
la vía que estableció Buda, sin embargo los estudiosos (como el célebre
Dasgupta, maestro de Eliade) fallan a la hora de explicar qué técnicas
o procedimientos habría recibido Gautama de sus maestros. Ahora expongo
por qué.
Para explicar los precedentes yóguicos en la vía de Buda los eruditos
suelen recurrir a los 'Yoga Sutras' de Patanjali, que se cita como el
texto más antiguo sobre la práctica del yoga tal como hoy la conocemos.
Así, donde hay semejanzas entre las enseñanzas del Buda y el escrito
de Patanjali, ven estos eruditos una influencia del segundo sobre el
primero. Resulta un tópico afirmar que en la cultura india las fechas
y la historia no interesan. Tópico desmentido por ciertos autores, como
Phulgenda Sinha, quien sostiene que la pretensión de algunos es que
la historia de la India quede convenientemente confusa.
Y aunque, como ya he señalado, las fechas bailan mucho en las cronologías,
todas coinciden en señalar que los 'Yoga Sutras' fueron escritos, al
menos, dos siglos después de la época del Buda. Lo cual quiere decir
que, de haber alguna influencia, ésta sin duda transita en la otra dirección,
o sea, las enseñanzas de Buda, su meditación y su práctica, han podido
tener y probablemente tienen un peso decisivo sobre los 'Yoga Sutras'
en particular, y sobre la ulterior práctica del yoga en general. De
hecho, el más antiguo texto donde se citan expresamente técnicas yóguicas
tales como los pranayamas (ejercicios de respiración) y meditaciones
es el Canon Pali. Teniendo en cuenta que los más importantes escritos
clásicos sobre yoga, como los 'Yoga Upanishads', los 'Gheranda' y 'Shiva
Samhitas', o el 'Hata Yoga Pradipika', fueron elaborados en época de
la pervivencia del budismo en la India, la influencia de esta tradición
sobre el yoga ha podido prolongarse hasta el momento de la aniquilación
cultural que las invasiones musulmanas efectuaron en este país sobre
los budistas. Algunas cronologías nos permiten pensar que incluso el
'Gita', al menos en sus posibles reelaboraciones, esté tocado por esa
influencia.
La realidad es que los textos, aunque sean la base principal de la historia,
como es lógico, reflejan sólo parte de lo sucedido. En fin, tal vez
de lo que estamos hablando es de una gran corriente de influencias alternas
y recíprocas.
Joaquín García Weil es profesor de Yoga en la YogaSala de Málaga,
licenciado en Filosofía y practicante de meditación zen desde hace trece
años.
Ilustración: Ángeles Pedrero
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