

Por Pema Chödrön
Podemos contener la cólera o dejarla salir, en ambos casos es desastroso para uno mismo y para los demás. Hay otra opción, sin embargo: esperar, practicar la paciencia y dedicarse a sentir de verdad qué es la cólera. Pema Chödrön, nos lleva paso a paso a través de esta poderosa práctica.
Las enseñanzas budistas nos dicen que la paciencia es el antídoto contra la agresividad. Cuando sentimos cualquiera de sus formas -odio, rencor, espíritu de crítica, ganas de pelea, etc.- es el momento de aplicar todas las prácticas que hemos aprendido y los consejos que hemos recibido o incluso dado a los demás. Sin embargo, a menudo, todo ello no parece servir de ayuda. Y esta es la razón por la que el tema de la paciencia ha atraído mi atención desde hace ya tiempo: porque no es nada fácil saber cómo actuar cuando la cólera se apodera de nosotros. Si la paciencia era el antídoto contra la agresividad, había que concentrarse en estudiarla. Y durante el proceso aprendí muchas cosas sobre lo que es y lo que no es la paciencia. Ahora quiero compartirlo con vosotros para animaros a descubrir cómo trabaja la paciencia con la agresividad. Para empezar, hay que darse cuenta de la relación de la paciencia con el fin del sufrimiento. Cuando nos domina la agresividad -y en cierta medida esto se puede aplicar a cualquier estado emocional alterado- hay una poderosa fuerza que nos empuja a la descarga. Es tan doloroso sentir el aguijón de la cólera que deseamos resolver la situación cuanto antes mejor.
Extracto del artículo publicado en Dharma 6.