

Por Juan Li
Las prácticas preliminares en el taoísmo
Este árbol comienza con una técnica que se llama 'la sonrisa interior', que es la práctica en la cual el individuo comienza a sentir. Hay un antiguo dicho taoísta que afirma que el Tao comienza con el sentir. Si la persona no es capaz de sentir su cuerpo, sus órganos vitales, su energía, entonces realmente no hay práctica, sólo tiene ideas en el pensamiento, pero sin relación con el elemento físico, su elemento tierra. Esta capacidad de sentir nos da la destreza necesaria para empezar a trabajar con la energía vital, lo que llamamos el 'Chi'. De modo que el sentir acaba permitiendo que el individuo se conecte al cien por cien con su cuerpo, que es su aspecto de la energía tierra, y la dimensión donde experimenta el tiempo, el espacio y los cambios. Y es sólo gracias a los cambios que somos capaces de evolucionar, la base de todos los yogas.
Extracto del artículo publicado en Dharma 6.