

(...)
¿Podremos algún día cargar y descargar nuestra personalidad
a y de ordenadores?
Si hablamos de cargar nuestra personalidad a una máquina, pues sí,
no veo por qué no. Depende de a qué te refieres con personalidad.
Pero lo cierto es que si cargas todas las memorias de una persona, sus opiniones
y sus creencias a una máquina, sigues teniendo un cuerpo que está
intentando utilizar todo esto. Esta es una de las cosas absurdas que tiene
el concepto de vida tras la muerte, me refiero: ¿Qué significa
decir que viviré después de morir? ¿Tendré otro
cuerpo? Y las religiones se esconden de todo esto.
Así que, ¿no habrá vida tras la muerte para Susan Blackmore?
No, claro que no. De hecho, no estoy realmente viviendo ahora, pero da igual;
así que no estaré dando tumbos por ahí después
de morir. Distintas religiones discrepan sobre lo que todo esto significa,
etcétera. Pero si descargas todo esto en una máquina que no
tiene brazos y piernas, las cosas cambiarán bastante. De hecho, ahora
mismo me siento como una persona bastante distinta, ya que hace poco me fracturé
la pelvis, y cojeo... ya sabes, toda la vida he estado corriendo a todos los
sitios, subiendo las escaleras corriendo. Y ahora no puedo correr. Cojeo.
Y eso marca una diferencia notable en cómo me siento acerca de quién
soy. Si haces que se descargue todo tu cerebro a una máquina con ruedas,
vas a ser algo distinto. Me parece que el clon que mencionaste antes suena
más convincente.
Si los humanos nos mantenemos vivos el tiempo suficiente, y mantenemos el
flujo de energía hasta el punto en que los servidores pueden automantenerse
y autoabastecerse, cuando eso ocurra, los memes que surgieron originalmente
en el cerebro humano y que han propagado a través del internet, simplemente
seguirán existiendo.
Pero es muy posible que a través del cambio climático y la polución
nos mataremos nosotros mismos demasiado pronto y no llegaremos a la singularidad,
y toda la civilización que ahora tenemos desaparecerá, y los
ordenadores dejarán de funcionar y se oxidarán, y todo tendrá
que esperar.
¿Tienes libre voluntad?
No. Pero casi todo el mundo cree que la tiene, y esto sí es importante.
Porque considero que si crees que tienes libre voluntad, tienes una idea falsa
de lo que significa actuar y lo que significa decidir y lo que significa tener
responsabilidad. Y nuestra sociedad está edificada sobre la idea de
la libre voluntad, y castigamos a las personas de manera horrible por cosas
que hacen, asumiendo que tienen libre voluntad en algún sentido tradicional
que habla del poder que tiene su mente consciente de decidir, por lo que son.
Y la responsabilidad yace en el yo. ¡Pero eso no lo resuelve!
Por eso tenemos un verdadero problema con la visión individual de la
libre voluntad, y la percepción social de la libre voluntad. Es muy
difícil deshacerse de todo esto. Casi todo el mundo que entrevisté
(en Conversations on Consciousness) sobre la libre voluntad, como sabes,
me dijo: Claro que la tengo, o algunos: Bueno, tengo que
vivir como si la tuviera, porque de lo contrario ¡me volvería
loco! Bueno, discrepo. Yo ya no siento que tengo libre voluntad. Creo que
esto es muy interesante.
Cuando miro al techo, o a la alfombra, o a ti, sigo teniendo, después
de todos estos años meditando y luchando, sigo sintiendo que estoy
aquí, y tú estás allí, y que existo en algún
sentido y estoy teniendo experiencias. En la meditación profunda esto
desaparece. Pero normalmente sigue ahí.
(...)
(Extracto del artículo publicado en Dharma 9).