revista dharma




INDICE

PRINCIPAL

Los chakras

Carmela Valero

Muchas de las tradiciones espirituales hablan de la existencia de una energía universal, de una energía vital, que constituye la fuente de toda vida y que fluye por todas las formas y materias, sean animadas o inanimadas.

La tradición china la denomina Chi, la cábala de la tradición judía la denomina Luz astral, la tradición de la India Prana, y en occidente la llamamos Campo Energético Universal.

El aura es la parte del campo energético universal relacionada con el cuerpo humano. Está formada por diferentes capas que rodean el cuerpo físico y lo penetran, cada una vibrando a una frecuencia más alta a medida que se alejan del cuerpo.

La tradición espiritual de la India nos enseña cómo se comunica el prana universal con nuestro cuerpo aural y con nuestro cuerpo físico a través de unos centros energéticos a los que denomina chakras.

Chakra, en sánscrito, significa rueda, círculo, movimiento
Se reconoce la existencia de siete chakras mayores o principales, veintiún chakras menores y otros más pequeños que podrían corresponder a los puntos de acupuntura; aunque en los textos antiguos se menciona un número muy elevado de chakras, lo que nos induce a pensar que cada célula de nuestro cuerpo es capaz de recibir, transformar y transmitir la energía universal o sutil.

Los siete chakras mayores se sitúan a lo largo de la columna vertebral, conectados desde su raíz al nadi principal, llamado sushumna, y luego se abren en forma de embudo hacia todas las capas del aura.

Nadi, en sánscrito, significa canal, vena, y el conjunto de los nadis forma una red energética que permite la circulación de la energía por el cuerpo.

Los chakras tienen forma de torbellinos que giran absorbiendo la energía universal. Su misión es procesar esa energía y transmitirla a las diferentes capas del aura y a la red de nadis. Desde aquí, la información pasará al sistema nervioso, a las glándulas del sistema endocrino y, por último, a la sangre para nutrir el cuerpo. Además, los chakras nos permiten desarrollar diferentes aspectos de la autoconciencia, ya que cada uno está relacionado con unas funciones psicológicas.

Simbólicamente, la tradición los representa como flores de loto, con un número de pétalos concreto y un color determinado. El número de pétalos significa las diferentes frecuencias básicas de energía que puede procesar ese chakra, y su color viene determinado por la frecuencia de giro de los torbellinos. Y cada uno lleva asociada una deidad específica, un sonido o mantra (bija) y un elemento de la naturaleza representado mediante una figura geométrica (yantra).

Por último, cada chakra está relacionado con una glándula endocrina, unas zonas del cuerpo, unos órganos y un sentido.

CHAKRA MULADHARA
Muladhara significa Raíz (base, fundamento)

Situado en la base de la columna vertebral, en el coxis, está representado por cuatro pétalos de color rojo. Se asocia al elemento tierra, de ahí su forma de cuadrado amarillo, y con el sentido del olfato, el mantra LAM y piedras como el rubí, el granate, el jaspe o los hematites.

Las glándulas endocrinas relacionadas con este centro son las suprarrenales. Y las partes del cuerpo: el esqueleto, las piernas y los pies, y el intestino grueso en su función excretora.

Este chakra nos permite tomar conciencia de quiénes somos; cuidar de nuestras necesidades más básicas para la supervivencia, como la reproducción, la alimentación, el sueño y los bienes materiales; y valorar y cuidar el propio cuerpo. Nos ayuda a reconocer nuestra contribución al planeta y el hecho de que es esencial y única.
El equilibrio de este chakra nos permite tener seguridad, confianza, estar integrados y sentirnos protegidos.

Responsabilizarnos de nuestra vida en este chakra nos llevará a ser nuestra propia madre, a darnos nosotros mismos todos esos cuidados, recuperando así nuestra capacidad de elección y desterrando la actitud de ser víctimas a merced de los demás.

CHAKRA SVADHISTHANA
Svadhisthana significa Lugar donde mora el Ser

Situado a la altura del sacro, está representado por seis pétalos de color naranja. Se asocia al elemento agua, por lo que adopta la forma de un círculo azul claro, y con la luna. También, con el sentido del gusto, el mantra VAM y piedras como el ópalo blanco, el cristal de roca y la piedra lunar.

Las glándulas endocrinas relacionadas con este centro son las gónadas (ovarios y testículos); y las partes del cuerpo: los órganos sexuales, los riñones, la vejiga, la próstata, el útero y todos los líquidos del cuerpo.

Este chakra nos permite tomar conciencia de lo que necesitamos, nos da la capacidad de relacionarnos y de entender que no somos solamente seres individuales. Nos ayuda a manifestar las emociones de forma creativa, a disfrutar de la sexualidad y a descubrir que todos tenemos energía masculina y femenina que debemos saber manejar según lo requieran las circunstancias.

El equilibrio de este chakra nos permite ser flexibles, creativos, tener fluidez, adaptabilidad, sensualidad y disfrutar de la sexualidad.

Responsabilizarnos de nuestra vida en este chakra nos llevará a sentir placer y a disfrutar con todo aquello que hagamos, desterrando nuestro papel de sufridores y la necesidad de “hacer sacrificios por los demás” para obtener el amor deseado, saliendo de los círculos de culpa y castigo que nos obligan a renunciar a nuestros sueños.

CHAKRA MANIPURA
Manipura significa La ciudad de las joyas

Situado por encima del ombligo, en la zona donde terminan la vértebras lumbares y comienzan la dorsales, está representado por diez pétalos de color amarillo. Se asocia al elemento fuego, de ahí su forma de triángulo rojo invertido, y también con el sentido de la vista, el mantra RAM y piedras como el topacio, el cuarzo citrino y el ojo de tigre.

La glándula con la que se relaciona es el páncreas, en su función endocrina; y los órganos son los del sistema digestivo: hígado, estómago, páncreas, intestino grueso e intestino delgado.

Este chakra nos permite tomar conciencia de nuestro poder, entendiéndolo como la fuerza interior para ser capaces de llevar adelante cualquier proyecto que nos propongamos. Nos da voluntad y confianza para realizar las cosas “a mi manera”; para “ser capaz de materializar mis proyectos”; y nos hace entender que merecemos respeto por ser lo que somos y no por lo que poseemos, y que los demás merecen ese mismo respeto.

El equilibrio de este chakra nos permite tener autoestima, vitalidad, voluntad, confianza y autoconocimiento.

Responsabilizarnos de nuestra vida en este chakra nos llevará a desarrollar nuestro guerrero espiritual, a luchar por todo aquello que dé sentido a nuestras vidas, agradeciendo cada desafío que nos permita evolucionar y desterrando cualquier acto de servilismo en busca del respeto de los demás.

CHAKRA ANAHATA
Anahata significa El no golpeado (el que no puede ser dañado)

Situado a la altura del corazón, hacia la cuarta vértebra dorsal, está representado por doce pétalos de color verde. Se asocia al elemento aire, y toma forma de dos triángulos superpuestos, uno dirigido hacia arriba y otro hacia abajo, formando una estrella de seis puntas de color gris verdoso. Está asociado además con el sentido del tacto, el mantra YAM, y piedras como la esmeralda, la turmalina, el jade y el cuarzo rosa.

La glándula endocrina con la que se relaciona es el timo; y las partes del cuerpo: los pulmones, el corazón, los brazos y las manos.

Este chakra nos permite tomar conciencia del amor incondicional, la compasión y el contacto. Nos enseña que ese amor empieza por uno mismo, a través de la aceptación y el respeto de lo que se es en este momento, para seguir avanzando en nuestro crecimiento personal.

Nos permite entender que unido al amor está la libertad para que cada persona decida cómo llevar adelante su crecimiento personal. Nos muestra que la necesidad y el apego no es amor y que los celos sólo son una manifestación de nuestra propia inseguridad. Nos invita a comprobar que el contacto, desde este espacio del corazón, siempre es sanador.

El equilibrio de este chakra nos proporciona alegría, generosidad, paz, armonía, equilibrio, ternura y afecto.

Responsabilizarnos de nuestra vida en este chakra nos conducirá a desarrollar el amante que llevamos dentro, a querernos a nosotros mismos y a todo lo que nos rodea desde la alegría, incluso en los tiempos más difíciles, rompiendo las barreras y muros que edificamos para no sentirnos vulnerables ante el dolor de antiguas heridas.

CHAKRA VISHUDHA
Vishudha significa Purificación (pureza)

Situado en la garganta, en la zona de las vértebras cervicales, está representado por dieciséis pétalos de color azul turquesa. Se asocia al elemento éter, en forma de una luna creciente de color plateado; y con el sentido del oído, el mantra HAM, y piedras como la aguamarina, la turquesa y la calcedonia.

Las glándulas endocrinas con las que se relaciona son la tiroides y la paratiroides. Y las partes del cuerpo: la tráquea, los bronquios, la garganta, la faringe, la laringe, las anginas, las cuerdas vocales, los oídos y los hombros.

Este chakra nos permite tomar conciencia de la comunicación, la creatividad y la integridad; expresar verbalmente al mundo aquello que somos; contar nuestra verdad y defenderla, tener coraje para revisarla y ser flexible para evolucionar. Nos permite entender que la comunicación se completa con el oír y el escuchar, y que sólo desde el silencio de acallar pensamientos, miedos y recuerdos, y con un corazón incondicional, llegaremos a adquirir dones más elevados, como la canalización, la clariaudiencia o la telepatía.

El equilibrio de este chakra nos proporciona comunicación, conocimiento, fluidez, amabilidad, creatividad y escucha interna.

Responsabilizarnos de nuestra vida en este chakra nos conducirá a desarrollar el comunicador que llevamos dentro, ofreciendo nuestra verdad al mundo con integridad, desterrando al niño silencioso que calla por el miedo a ser rechazado o castigado.

CHAKRA AJNA
Ajna significa Percibir (conocer)

Situado en el entrecejo, está representado por dos pétalos, cada uno de los cuales tiene a su vez 48 pétalos, de color añil o azul índigo.

Aquí, el elemento es la conciencia, la esencia pura de todos los elementos en forma de un círculo blanco; el mantra es OM y las piedras el lapislázuli, el zafiro y la fluorita.

Está unido a la glándula hipófisis, directora del sistema endocrino, la nariz, los ojos, el oído interno, el cerebelo y el sistema nervioso.

Este chakra nos permite tomar conciencia de que el pensamiento es una energía muy sutil y elevada, que la mente es un arma muy poderosa e incluso, si no somos capaces de controlarla, peligrosa. Nos enseña a reconocer que lo primero antes de crear algo es pensarlo y visualizarlo, y que, en última instancia, somos lo que pensamos.

Empezamos a entrar en contacto con nuestro interior a través de la intuición, pero para ello hay que aquietar la mente de deseos y preocupaciones. Desarrollamos la confianza de que pase lo que pase en nuestra vida tiene un sentido en el universo, y confiamos en que “eso” que ocurre es lo mejor que podía sucedernos.

El equilibrio de este chakra nos proporciona sabiduría, observación, desapego, comprensión, tolerancia e interiorización.

Responsabilizarnos de nuestra vida en este chakra nos llevará a avanzar desde la intuición, la sabiduría y la visión interior, desterrando la idea de vivir únicamente desde la lógica intelectual con la supresión de nuestros sentimientos y emociones.

CHAKRA SAHASRARA
Sahasrara significa Loto de mil pétalos, y también Vacío o Lugar donde se habita sin apoyo

Situado en la coronilla, está representado por 960 pétalos multicolores. Se asocia con el color blanco y el violeta, el mantra OM y piedras como la amatista, el diamante y el cristal de roca.

Está relacionado con la glándula pineal, el cerebro, la médula espinal, las vértebras, el cráneo y el sistema nervioso central.

Este chakra nos permite tomar conciencia de la unidad del yo con el Todo, ya que en él se integran lo real y lo virtual, lo visible y lo invisible. No hay separación con nada. Es el vacío.

Este centro nos dará capacidad para confiar en la existencia, visión de unidad y generosidad.

Responsabilizarnos de nuestra vida en este chakra nos llevará a desarrollar nuestro maestro interior, y a la certeza de que dentro de nosotros está todo lo que necesitamos, que no hay separación entre nosotros y la vida. Nos ayudará a desarrollar una conciencia espiritual.

Nuestra salud física, emocional y mental depende de que la energía circule con fluidez por estos centros energéticos.

Las diferentes posturas de hata yoga (asanas), respiraciones (pranayamas), gestos con las manos (mudras), meditaciones y visualizaciones de los elementos de la naturaleza, de los colores, los mandalas y los yantras, la repetición de los mantras, los alimentos, la música, los perfumes, la utilización de piedras, las afirmaciones positivas... serán herramientas que nos van a permitir trabajar los chakras para desarrollar la conciencia de esa información que tienen asociada y conseguir la armonía de nuestro Ser.

* * *

Práctica: purificación de los chakras

Nos sentamos en postura de meditación o en una silla con la espalda erguida para facilitar la respiración. Visualizamos cada uno de los chakras, empezando por Muladhara hasta finalizar en Ajna. En cada punto realizaremos una inspiración profunda y expulsaremos el aire en tantos soplos como pétalos tiene ese chakra (4,6,10,12,16,2). Debemos fijarnos en no realizar pequeñas inspiraciones entre los soplidos. Repetiremos el recorrido completo tres veces.

Esta sencilla práctica equilibra la energía física y mental, fortalece el sistema nervioso, la memoria y la concentración, y además elimina toxinas e impurezas.




SUBIR








BUDISMO · ECOLOGÍA · VIDA SANA · SOLIDARIDAD · CULTURA